Aspettando la cadutta del giorno...

Esta semana que ha acabado no ha sido nada fácil. Multitud de entrevistas. Nervios a flor de piel pese a tener que en todo momento mantener una cara sonriente y unos modales relajados. Sobrevivir a Gronholm y a otras entrevistas, esperando ahora los resultados de ellas.
Y soñar… soñar que te llama la empresa y te pide la entrevista final. Y al despertarte lamentar abandonar el sueño. Ahora toca esperar mientras me distraigo haciendo el maldito trabajo que tengo pendiente. Estos procesos son darvinianos, y el hecho de haber superado bastantes y de conseguir alcanzar fases finales anima.
Pero para mí el segundo es el primer perdedor. Mirad al cartaginés Aníbal: un maestro táctico que acabó derrotado.
Este fin de semana no hubo Fragonard. Queda aplazado sine die, cuando la coyuntura astral y la Fuerza Jedi lo permitan.
Así que el viernes noche lo pasé en casa, viajando al Oriente Medio de 1967 y cruzando los pasos de Mitla con una brigada paracaidista. Victoria menor, pero para ser la primera vez que juego las simulaciones de HPS no puedo quejarme.
El sábado noche fue más positivo. Hubo reencuentro de brokers, con el Dottore y Sifre. Comenté con Sifre el desfile de la Habana conmemorando los 50 años del desembarco del Gramma. Sifre me encanta, podemos ir tajándonos y charlar sobre política y, pese a que quizá tenemos puntos de vista diferentes, me lo aprecio mucho.
Y llegó Messi… err Corle con un par de amigos. Faltaba Raulinho (perdido por la causa, su novia le impide salir con nosotros) y el Buitre (que prefirió el calor del hogar y ver el Madrid a nuestra compañía).Noche barata, aunque el alcohol corrió y realmente lo acabé pasando muy bien.
Eso no quita que lleve unos días de desencanto tras desencanto. De estos en los que he decidido ir a Marte a curarme esas pequeñas heriditas del corazón, que tras una semana tan dura como la que he tenido estoy muy sensible y a la mínima me quedo melancólico y pensativo. Y toca pensar en Marte y luchar. Como decía Shakespeare en su Ricardo III:
And, therefore, since I cannot prove a lover,
I am determined to prove a villain
And hate the idle pleasures of these days.
Solo sé que mi maldita (o bendita) inconstancia hará que esta actitud termine si se dan las condiciones apropiadas: una llamada, una sonrisa y un beso.
Vamos… que no pido el gato y todas las coñas que piden en las bodas de la cienciología.
Y con el sarcasmo tan inglés a flor de piel, dejo un video de uno de mis programas favoritos de la BBC: Top Gear, el espacio sobre coches del canal inglés. Aquí prueban el nuevo todoterreno de la Rover contra un rival de peso: el tanque Challenger 2. Como dicen: "Goliath against David… Beckham". Y la conclusión final del comentarista no tiene precio.
Y soñar… soñar que te llama la empresa y te pide la entrevista final. Y al despertarte lamentar abandonar el sueño. Ahora toca esperar mientras me distraigo haciendo el maldito trabajo que tengo pendiente. Estos procesos son darvinianos, y el hecho de haber superado bastantes y de conseguir alcanzar fases finales anima.
Pero para mí el segundo es el primer perdedor. Mirad al cartaginés Aníbal: un maestro táctico que acabó derrotado.
Este fin de semana no hubo Fragonard. Queda aplazado sine die, cuando la coyuntura astral y la Fuerza Jedi lo permitan.
Así que el viernes noche lo pasé en casa, viajando al Oriente Medio de 1967 y cruzando los pasos de Mitla con una brigada paracaidista. Victoria menor, pero para ser la primera vez que juego las simulaciones de HPS no puedo quejarme.
El sábado noche fue más positivo. Hubo reencuentro de brokers, con el Dottore y Sifre. Comenté con Sifre el desfile de la Habana conmemorando los 50 años del desembarco del Gramma. Sifre me encanta, podemos ir tajándonos y charlar sobre política y, pese a que quizá tenemos puntos de vista diferentes, me lo aprecio mucho.
Y llegó Messi… err Corle con un par de amigos. Faltaba Raulinho (perdido por la causa, su novia le impide salir con nosotros) y el Buitre (que prefirió el calor del hogar y ver el Madrid a nuestra compañía).Noche barata, aunque el alcohol corrió y realmente lo acabé pasando muy bien.
Eso no quita que lleve unos días de desencanto tras desencanto. De estos en los que he decidido ir a Marte a curarme esas pequeñas heriditas del corazón, que tras una semana tan dura como la que he tenido estoy muy sensible y a la mínima me quedo melancólico y pensativo. Y toca pensar en Marte y luchar. Como decía Shakespeare en su Ricardo III:
And, therefore, since I cannot prove a lover,
I am determined to prove a villain
And hate the idle pleasures of these days.
Solo sé que mi maldita (o bendita) inconstancia hará que esta actitud termine si se dan las condiciones apropiadas: una llamada, una sonrisa y un beso.
Vamos… que no pido el gato y todas las coñas que piden en las bodas de la cienciología.
Y con el sarcasmo tan inglés a flor de piel, dejo un video de uno de mis programas favoritos de la BBC: Top Gear, el espacio sobre coches del canal inglés. Aquí prueban el nuevo todoterreno de la Rover contra un rival de peso: el tanque Challenger 2. Como dicen: "Goliath against David… Beckham". Y la conclusión final del comentarista no tiene precio.
El cerebro es un órgano maravilloso. Comienza a trabajar nada más levantarnos y no deja de funcionar hasta entrar en la oficina.
Robert Lee Frost (1874-1963) Poeta estadounidense.
Robert Lee Frost (1874-1963) Poeta estadounidense.
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