
Dicen que el cantar relaja, y hoy puedo confirmarlo.
Y es que los que me conocen saben que mi karaoke tiene cuatro ruedas. Que cuando suena algún tema guay en la radio y estoy solo no hago otra cosa que cantar. Vamos, un espectáculo.
Así que me ha tocado ir a la entrevista esta final con los nervios comiéndome por dentro. Y cuando estaba a punto de llegar va y me suena a la radio el "Caminando por la vida" de Melendi. Dios, ccomo me he relajado cantándo la canción mientras hacia palmas ocasionales o golpeaba el volante al ritmo de la canción.
De esta forma, en vez de entrar asustado y con temor, he entrado a la oficina con un salero y una alegría que me echaban atrás.
Parece ser que doy el perfil, pero que en la consultora deducen de mis respuestas que soy de los de "a las cinco me abro, peti qui peti". Nada más lejos de la realidad. Aunque ya les he dicho que mientras haya domingo libre yo me llevo a la espalda todo el trabajo que quieran.
El puesto es interesante. Ojalá haya suerte y el lunes me confirmen que me quedo allí.
Y como vamos de canciones, aqui tocan las cinco del viernes:
-¿Cual es, para ti, la canción más bonita del mundo?Me quedo con el "What a wonderful world" de Louis Armstrong. Tengo debilidad por ella, pues la letra es bellísima.
-¿Tu primer beso tiene alguna canción?Pues tiene una canción de Heroes: "Entre dos tierras". Ese viaje de fin de curso loco que tuve a los 13....
-Una canción para estar a solas con tu pareja.
The look of love, sea la versión clásica o la de Diana Krall.
-Una canción para cuando estás de bajón
Hurt, al menos la versión de Johny Cash. Realmente es uno de estos temas para hundirte más y más.
-Y la canción de desmadre.No hay duda: Just a Gigolo. Nadie me ha visto bailar una vez fuera del "Locualo", subiéndome a una farola a lo Gene Kelly.
Este fin de semana tendré la inmejorable compañía, una vez más, del Dottore. Como tenemos una relación un poco House-Wilson (aunque a veces intercambiamos papeles...), dejo este gran video de momentos Wilson.
Bon cap de setmana!"Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones