MARKETING GONZO EN ACCIÓN (1)
Caso práctico: Tuttifrutti.
Esta mañana apareció L. en la oficina con un encargo especial para el economista Gonzo: “Debes buscar como se escribe la palabra “tuttifruti”. Busca productos que tengan esa palabra y me envias una lista para corroborar lo que dices”.
Haciendo “googling” he visto referencias a chicles y caramelos de tuttiFrutti de varios mayoristas de los que no me fiaba, por fin encuentro mi maná. Un producto de tuttiFrutti hecho por una empresa importante, que dudo que lo escriba de forma equivocada.
Pues sí... es de una expendedora de preservativos de tuttifrutti. Ya sabía yo que algún día los preservativos Durex me ayudarían (aunque esperaba que lo hiciesen en otro sentido más agradable y placentero contrario a mi vida de monje guerrero, más monje que guerrero). Hay un principio en las leyes de Murphy de la Guerra que dice: “Si es estúpido pero funciona, entonces ya no es estúpido. Y como la máquina expendedora de marras es el único producto que he encontrado que podía sostener mi punto de vista, ha sido mi baza principal.
Si hubiese estado mi jefazo o mi jefe, aún. Pero sabía que L. se lo tomaría bien... Aunque no esperaba que se lo comentase a ellos. La mirada que me han lanzado es de: “menudo impresentable nos ha tocado aquí...”.
Eso sí, soy el impresentable que organiza porras, puede charlar de fútbol de forma coherente con el jefe de marketing europeo y el primero en saber que existe el Koala y su “Corrá”. Un yang de cachondeo necesario para el ying de orden y formalidad.
Y si no me quieren, como decía Sandro: “Que n’aprenguin!”
NOTA ESTÚPIDA DEL DÍA: Yo, convocando una reunión para este lunes... “Que n’aprengui... jo!”
Hoy, como estoy bastante flamenquillo (camisa burdeos, será que el Girondin y yo ya no nos peleamos tanto...), os dejo un video de Korn. No es que me encanten sus pintas, pero su música, brutal y primigenia, me encanta. Y también me encanta la mosca de este “Somebody, someone”.







