Catch me if you can...

Hoy, nueva vuelta a clase. Por fin venía la profesora y era hora de ver si me daba alguna facilidad o recomendación para sacarme la asignatura de la amargura. El coordinador me dice que vaya con mi expediente y que le pida educadamente si puedo hacer un trabajo para sacarme la asignatura. Pero esa mujer se muestra tan predispuesta a la negociación como los norcoreanos e iraníes en temas nucleares.
Yo: ¿Hay algun libro de la bibliografía que me recomiendes para poder estudiar en mis ratos libres?
Ella: No, deberías venir a mi clase.
Yo: ¿Y la parte práctica? Seguramente debe haber un manual de referencia para esos ejercicios?
Por supuesto, ya debéis imaginar que he abandonado la conversa ligeramente picado (ya imaginais, más que Doctor House era Doctor Méngele…). Por suerte encontré a Eddie, un amigo que se fue de Erasmus a Suecia. Hemos tenido nuestro rato de anecdotas y una dosis de “bitching”. Al contarle mi situación el ha dicho:
Eddie: Por Dios, Takeshi, estás en el limbo.
Yo: Esto no es ningún limbo, esto es el maldito purgatorio…
¿No se supone que cuando estás tan cerca del final te pueden dar alguna ayudita? Pero no es tiempo para llorar, si no para trabajar. Me he encontrado esta tarde sorprendido: iba pasando a limpio los apuntes de esta mañana. Esta es una buena señal. Ya voy mirando los horarios de los grupos nocturnos. Toca ser el segundo ratón de la historia de los ratones que cayeron en el barril de leche.
Mañana toca mi primera entrevista seria para ganarme un puesto de trabajo. Sé que es probable que no me cojan. No construyo castillos en el aire, así no se desmoronarán. Ya me entrenaré mirando “Atrápame si Puedes”…
BSO Atrápame si Puedes + Los Simpson







