
No debería haberme pasado la tarde de ayer viendo “La Caza del Octubre Rojo”. Me recordó muchas farras.
Aunque antes debo recordar el mítico matiz que tenía al hablar de ligues, cuando decía que habían dos clases de aves de caza nocturna: los pilotos de caza y los submarinistas.
El piloto de caza suele ser bastante selectivo y contar sus victorias como aviones derribados. Cada victoria con su mérito, el tener que currárselo y al final conseguir la chica deseada. En cambio el submarinista no tiene escrúpulos, va a por cualquiera que se menee y sus ligues podrían medirse en “tonelaje hundido” (esa pulla se la lancé a un amigo que me iba de ligón por enrollarse con lo primero que se encontraba).
Yo me consideraba entonces piloto de caza, un poco rollo barón rojo, aunque tuve mi etapa “Octubre Rojo”, causada por una sobredosis de Tom Clancy y demasiadas horas jugando como ruso al Harpoon. Una especie de quijotismo de barra submarinistico extrapolable al mundo real de las farras.
En él, los chicos éramos una especie de “
wolfpack” de submarinos, rollo U-boot alemanes de la Segunda Guerra Mundial. Puedo decir que estuve en un grupo realmente bueno, con grandes capitanes como Sifre, “El Buitre” o Mr Bana.
Por esa época las chicas aisladas que vagaban por la discoteca eran “contactos de sonar”, más que nada porque a esas horas atinabas poco con la vista por lo ciego que ibas. El grupo de contactos era un convoy, y siempre había las diferentes chicas que formaban cada convoy:
-Chica portaaviones: el buque insignia del grupo. La mejor armada del grupo y la presa más codiciada por los “wolfpack” que merodean por la disco. El tipo de mujer por la que te dan la
Cruz de Caballero o la
Orden de Lenin si sale de la discoteca cogida de tu brazo o cintura.
-Chica crucero: quizá no sea el buque insignia, pero es el “next best” y muchas veces lo pasas mejor que con la portaaviones.
-Chica destructor: es la clase de amiga que protege a la chica portaaviones o a la crucero de los submarinistas de la discoteca. Más de una vez se sacrifica por su amiga llevándose al chico que acosa a su amiga (con gran deleite para ella).
-Chica mina: la que protege al convoy y que como te acerques a ella la has cagado. Hasta cierto extremo, caer en ellas era motivo de ignominia y mofa. Aunque había algunos tan resultadistas que no le hacían asco ni a las minas… Ya se sabe, en época de guerra todo agujero es trinchera.
Y habían más tipos, pero la memoria ya da para poco a estas alturas de partidas (el post me está saliendo como si fueran las memorias del Almirante
Doenitz).
¿Cómo era este capitán que escribe estas líneas? Nunca fui un
Gunther Prien, ni
Marko Ramius, pero cuando tocó cumplir con el deber se cumplió con honores.
Por cierto, siempre negaré haber participado en cierto manual en pdf que circula por e-mails reenviados y que responde al nombre de “Guerra de Guerrillas/guarrillas”, así como negaré conocer al coronel Saunders….
Debo estar muy acuático (que raro, no...) porque hoy hace 73 años que Hugh Gray fotografió por primera vez al
monstruo del Lago Ness. Así se vio realmente que los borrachos que decían haberlo visto no mentían.
Tras este post tan rollo Tom Clancy, dejo un video con uno de mis momentos favoritos de la peli.
"Yo creo que lo más importante en este mundo no es donde estamos, sino en qué dirección nos movemos".Goethe
Hoy me siento... Marko Ramius "Vilnius Nastavnick"